VIVIR EN PRISIÓN

         
  Ahí, detrás de esas rejas, se están construyendo nuevos sueños...      
 
     
         
       
   

Pronto crecerá y ese sueño de unos ilusionados ciudadanos de este país será realidad:

un montón de nuevas celdas en las que pasar el resto de sus días.

         
         

Celdas en las que cada cual pondrá su punto personal para que esos escasos metros cuadrados parezcan un lugar habitable. El pergo, los muebles de Ikea, un "home cinema" con pantalla panorámica, algún cuadro de un pintor de moda para los más modernillos...

Y el domingo por la mañana, descansando de la interminable semana de trabajo habiendo hecho 2 horas extras todos los días para ganar un poco más, el cautivo se sentará en su hamaca del carrefour colocada de medio lado en la terraza (antes llamada balcón) de 3 metros cuadrados con vistas a la autovía, e irá revisando las cuentas del banco haciendo números a ver cómo se lo va a hacer durante los próximos 30 años...

         
  Cuando miro desde arriba la inmensidad de la tierra, me pregunto qué puede llevar a un ser humano a hipotecar su vida por 70 metros cuadrados de hormigón...  
   
         
         
 

Buda dijo: "es el hombre el que crea su propia prisión".

Y desde la ventana de una de las celdas, lo que ve es esta polea de reveladoras formas, que ayudará a llevar a la muerte en vida de otro puñado de "ilusionados" seres humanos...

   
         
 

 

HASTA LOS HUEVOS