Fin del paseo norteño
Voy a meter la última entrada antes del salto al Aconcagua, y en ella voy a dedicar algunas palabras al tema humano.
Bueno, primero los paisajes. Una vez dejada la Ruta 40 apareció el asfalto de nuevo en dirección a la quebrada de Humauaca, del estilo de la de las Conchas, y declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Como ya quedé suficientemente impactado en la anterior quebrada, esta ya no me pilló de sorpresa y llevé más relajadamente las emociones. La parte más bonita es la de Pulmamarca, pueblín que ha sabido explotar turísticamente los colorines que se avalanzan sobre sus calles. Lástima que el día nublado y hasta con niebla no me dejó hacer buenas fotos. En el pase “privado” que parece que va a tener que hacerse, je, ya se verán las imágenes más bonitas que pueda rescatar. En la ruta, pueblos interesantes como Humauaca (que dá el nombre a la quebrada) y Tilcara.


Y ya al final de la quebrada, cerquita de la frontera con Bolivia, hay otro pueblo perdido (con su carretera de tierra correspondiente, claro) que se llama Iruya, a 300Km de la capital, Salta. En esta foto vemos la senda que va descendiendo hasta ese entrañable pueblín que vemos en la siguiente ahí debajo de las rocas.


Acá en Iruya (de estrechas calles empinadas y empedradas, me recordaba bastante a nuestros pueblos) descubrí por qué mientras bajaba la senda esa, el coche derrapaba más de lo normal… En fin, a cambiar la rueda y rogar a mi diosa particular no pinchar de nuevo antes de llegar a una gomería (se llaman así, verídico).

Y ya que había empezado diciendo que iba a hablar un poquico del lado humano, comenzaré ya. Durante todos los kilómetros recorridos por el norte argentino, además de las agradables sensaciones al contemplar lugares tan bellos, también me preguntaba muchas veces cómo era posible que la gente viviera tan aislada (y no me refiero al extremo caso particular de la encantadora señora come-coca y sus cabritillas) en pueblos de menos de 500 habitantes alejados por caminos de lugares tan solo un poco más grandes. Cuando en capital federal te hablan de la pobreza en Argentina, están pensando sobre todo en el norte, esta realidad por la que he ido paseando desde que hice mi entrada “triunfal” en Santiago del Estero. Las comunicaciones terrestres son tan precarias como os he ido contando (paseantes de Bolivia me explicaban que eso es lo normal en ese país, pero yo no me lo esperaba en Argentina), las comunicaciones digitales están tan abandonadas como las carreteras, pero la gente, en definitiva, se ha adaptado a vivir con los recursos imprescindibles. Pero aún así he percibido en todo momento alegría, de alguna manera me recordaba a mi añorada “terra da felicidade”. Y pienso que una de las principales razones por las que esta gente está “viva” es por la increible cantidad de niños que hay. El contraste es brutal con nuestros pueblos españoles que se encuentran en condiciones de aislamiento en alguna manera parecidas (bueno, parecidas… nosotros tenemos un poquico más de asfalto y las distancias son más cortas). Los pueblos españoles ya casi están sólo habitados por ancianos, y sin embargo en las calles de estos poblados argentinos casi sólo ves niños. Y aunque yo a veces me acuerdo bastante de Herodes, reconozco que en este caso las criaturas son las que están permitiendo que estos lugares sean habitables.

Esta foto es de Iruya, era una demostración del profe de educación física, con cientos de niños haciendo ejercicios de todo tipo, coreografías de aerobic y cosas de esas que preparan los profes de ed. física. Es necesario fijarse en el potro de “última generación” con el que contaban y las colchonetas…
Esta otra es de Cachi, dos niños yendo a la escuela por la mañana, desde donde estaban aún les quedaban casi dos kilómetros para llegar.

Y a estas dos niñas que estaban haciendo dedo a la vuelta del cole las acerqué hasta su casa que se ve ahí al fondo, con el horno allá atrás preparando pan, supongo. ¡Pan tradicional de leña, qué suerte!

Esta fue cerca de Humauaca; la foto es un fracaso total pero en el coche iban metidos 8 niños, lo juro. Hacían dedo para regresar a casa y les dije de llevar a cuatro, pero como si fueran maños, se metieron todos y no hubo forma de sacarlos… Así que les dije que si nos paraba la policía le dijeran que me habían obligado a llevarlos a todos bajo amenazas, jaja. Se partían el culo.


En fin, que esta es la realidad que mis sentidos captaron del norte de Argentina. Junto a las capitales relativamente desarrolladas y con comodidades, como Tucumán, Salta, Santiago, y algunos que otros pueblos medio grandes, te encuentras multitud de lugares en los que no parece que pueda habitar nadie, en los que viven como pueden o saben, pero por suerte casi siempre sonriendo.
23 de Noviembre, 2007 - 16:59
Si Aragoneses hay por todos los lados,jaja.
Si la verdad que si, tienes parte de razón sobre lo de las calles. Solo se ven ancianos. Pero por fortuna aun hay algunos sitios donde los niños aun consiguen salir a la calle como pueden ser en los pueblos no sobrepasan cierto numero de habitantes. Yo por fortuna me toco en una zona en la cual salias y estabas toda la tarde en la calle.
23 de Noviembre, 2007 - 17:46
Jose Luis, sigo enganchado a tu apasionante relato. Eres un narrador extraordinario. Un abrazo
24 de Noviembre, 2007 - 9:31
Che, realmente muy buenos los relatos.
Te quería añadir que hay una región de Argentina aun más pobre e injusta que el Noroeste: se trata del Noreste, integrado por las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones. Cerca del límite con Paraguay.
Es, en comparación con la del Noroeste, una región con mayores carencias.
24 de Noviembre, 2007 - 18:42
Se agradecen los halagos, qué majos que sois. Pero Rafa, tengo que decirte que echo de menos que en tu blog (por si aún no lo sabían los lectores de éste, es el enlace “El camino hacia la nada”) aparezcan comentarios de tu cosecha. Con todo lo que he aprendido de tí en tantas charlas tan apasionantes permaneciendo yo prácticamente mudo ante tanta sabiduría que generosamente nos regalabas, es una pena que te limites a transcribir a tu blog sólo lo que otros dijeron.
Lo del Noreste, Sebastián, lo intuía pero no lo sabía. Desde luego nadie me ha dicho en este tiempo acá “visitá el noreste”, lo cual da que pensar. Es verdad que pasé por Iguazú, pero eso debe ser el único oasis de esa región olvidadada. En fin, queda pendiente para el próximo viaje.
25 de Noviembre, 2007 - 12:24
¡¡Qué tiernaaaaa esta entrada!!! Me asusta un poco pensar que esos niños necesitan hacer dedo para volver a casa…con la cantidad de locos buscaniños que hay por el mundo…
Bueno, veo que el corazón del abogado defensor de Herodes se está reblandeciendo…¡¡¡¡buena noticia!!!
Besitos
PD, una pregunta..¿y qué va a pasar con este blog al final de la semana? ¿habrá un broche de oro para su clausura? ¿sigue abierto para no traumatizarnos? ¿mmmh?
25 de Noviembre, 2007 - 12:53
buuuaaaaa, lady H sólo de pensarlo me se saltan las lágrimas!!!
Hombre hay dos opciones: o jl pierde el avión y nos sigue contando sus peripecias por el cono sur, o llega y nos cuenta su readaptación al mundo occidental y le vamos ayudando un poquito entre todos.
Y luego el postblog: kdada, interminable sesión de fotos (sólo hasta q nos veas los ojos inyectados en sangre, eh jl?), alquiler de roulutte para irnos las chicas, etc, etc…
bsicos a todos
25 de Noviembre, 2007 - 16:43
¡Cuánto tiempo ladyh! Respondiendo a lo de hacer dedo los niños, realmente no es necesario que lo hagan. En algúnos casos tenían transporte que los recogía pero parecía que no era muy fluido, y en otros casos simplemente tenían que caminar hasta casa los kilómetros que los separara de la escuela… Pero también se veían camionetas de esas tipo “pick-up” que los iban recogiendo por el camino subiéndose detrás. Eso para un par de días puede ser divertido, pero para todos tus años de escolaridad…
Lo del cierre del blog, bueno, pues para mí lo ideal sería que los de Lufthansa se declarasen en huelga indefinida y que durante un par de meses más no fueran capaces de gestionarme un billete de vuelta… Pero me dijo Marce que eso quizá pudiera ocurrir con Aerolíneas, pero no con los alemanes… Así que no habrá más remedio que adoptar la opción de cierre de blog.
La kedada se me estaba ocurriendo que podría ser para mi cumpleaños. Hace un par de años celebré a lo grande la entrada en los 40, y aunque me dije que no volvería a meterme en un lío igual hasta los 50, quizá esta ocasión lo merezca. El cumple es el 27-D, pero se puede mover la fecha de la kedada, claro. De hecho la fiesta de los 40 se hizo a primeros de enero. Ya iréis diciendo.
En cuanto a la sesión de fotos, no os preocupéis. Desde que descubrí el “Memories on TV” se terminaron las sádicas sesiones fotográficas que sólo pueden servir para destruir hermosas amistades. Así que haré un montajico de media hora o poco más que creo que todos podréis soportar sin llegar al sopor. Y así quedará tiempo para ir mirando precios de roulotes y todo eso…
26 de Noviembre, 2007 - 0:27
Apasionante tu relato. Por aquí acabamos de celebrar Santa Cecilia haciendo lo de siempre. Tendrás que preparar otra sesión de fotos, relatos y anecdotas en tu pueblo natal. Saludos.
26 de Noviembre, 2007 - 17:42
Mucho vas a tener que hacer a la vuelta. No le atosiguemos que sino no vuelve…jejeje
27 de Noviembre, 2007 - 14:50
Por cierto, ¿ya debes estar a punto de volver, no?.
Si vuelves por Barna, esperate al dia 1, que ZP ya tendra en orden los trenes de cercanias.
sobre todo, no cierres el blog hasta que todos nos hayan podido despedir adecuadamente y/o kedemos en vernos.
27 de Noviembre, 2007 - 16:09
Bien dicho morigan, o directamente que no lo cierre.
27 de Noviembre, 2007 - 16:20
Pues sí, morigan, q nos tenemos q decir muchas cosas… de buen rollo, q no soy un coco, jejej. bsicos.
27 de Noviembre, 2007 - 22:52
¿No serás capaz de engañarnos verdad aupa?
27 de Noviembre, 2007 - 23:49
Halaaaa, dutty, q nooooo, q ya lo dijisteis una vez (y me gustó) q si era amiga de jl no podía ser mala persona (aunq a veces se pueda equivocar, jijijij)
Buueeeeno, sólo os engaño un poquito, Lady H sabe en qué…
27 de Noviembre, 2007 - 23:55
Pues prefiero enterarme en el último momento de que nos estas ocultando…
Quizas el dia que nos veamos todos (si llega tal día) vosotros seriais los mas sorprendidos… jejeje