Raposa

La semana pasada fui a la playa a una zona llamada Litoranea, y la experiencia fue casi traumática para un ser como yo poco dado a las aglomeraciones y menos a las playeras. Era como si me hubiera teletransportado al mediterraneo pero con cocoteros en lugar de pinos y chiringuitos con “forró” brasileiro a todo volumen en lugar de nuestra “extraordinaria” musica veraniega. La experiencia distaba algo de mi idea de lo que era una playa paradisíaca brasileira…
Así que dada mi desazón, para este domingo me sugirieron una alternativa: Raposa.
La verdad es que la playa me atrajo bastante más, apenas había gente y los chiringuitos quedaban razonablemente lejos como para sentir que una parte de la playa era sólo tuya y nadie te podía molestar. Pero Raposa no es el típico enclave turístico playero, desde luego. Es un pueblo de sufridos pescadores y de virtuosas hilanderas que viven o más bien sobreviven como lo hace la gente que habita en un lugar que parece que ha sido dejado de la mano de todo ente benefactor.
Si no me hubiera dado un paseo por sus calles y me hubiera quedado con lo que me dijeron “es un lugar tranquilo y agradable, y viven en casas de madera”, quizá me habría imaginado una estampa idílica de acogedoras casas de madera nórdicas en un entorno paradisíaco de cocoteros y clima siempre benigno… Pero la realidad suele sorprender más que la imaginación y aunque lo del clima y los cocoteros si que responde a lo esperado, lo de las casas de madera…
En la siguiente imagen podemos ver unas bonitas unifamiliares en las que sin duda vive gente con muchos más recursos que el de la primera imagen: aquí les alcanzaba el dinero para la pintura.

En cualquier caso, lo que si pude constatar hablando con algunos de los lugareños, es que ese tópico de que la felicidad es un bien que no sólo depende de tus posesiones materiales, se cumplía una vez más.
Así que lo paradójico no es que ellos puedan ser felices, sino que nosotros, los del primer mundo, podamos llegar a no serlo…
1 de Agosto, 2007 - 19:21
Hola Piko, me uno a partir de hoy a tu blog…¡ Vaya la que te estas montando¡¡ Lo he seguido estos dias que estuve en la playa…. Bueno estaremos en contacto, pero …….. menos samba y mais travallar.
1 de Agosto, 2007 - 19:26
¡¡ Hola Piko¡¡ Soy Alberto, y a partir de hoy me uniré cuando pueda a tu rastro, entre comillas. Ya veo por lo que leo lo que es una aventura…. Menos Sambar y mais travallar……
2 de Agosto, 2007 - 20:22
Pues si Jota Ele, no se como se nos ocurre quejarnos… y veo que lo que tu llamabas “retiro espiritual” realmente lo esta siendo, me alegro. Tengo un amigo que experimento sensaciones parecidas a las que cuentas la primera vez que estuvo en Ecuador,…este es su NOVENO ano…(no puedo poner las “egnes” lo siento…ha quedado un poco raro…)…vamos que su vuelta al mundo occidental fue tan chocante que regreso (como el dice)… que pasara contigo….????
Por otra parte decirte que mi activa participacion en este tu diario disminuira a partir de este finde, dejo esta bella ciudad para iniciar mi periplo en solitario (el amigo que iba a venir se ha rajado), asi que dependere de cibercafes y no se cada cuanto me podre conectar…
Espero que sigas tan feliz como hasta ahora (o maaaasssss). Besitos
2 de Agosto, 2007 - 20:35
Hola, majo, q estaba zascandileando un poco por aquí antes de irme al concierto de John Mayall, jejej y me he dicho, pos hala, unas letricas pal jl. Ah, y una carretada de besos, q me vooy. Mñn te lo cuento (o te lo canto…)
4 de Agosto, 2007 - 0:23
Hola Josè Luis, parece que te van bien las vacaciones…¿juegan al frontòn por ahì??.Si ves algun trasto original con dos ruedas sàcale una foto.
Un saludo!
4 de Agosto, 2007 - 1:05
A ver, Tico-Tico, lo de la Samba menos no puedo bailarla, por dos razones, una porque aquí casi no saben lo que es eso (es como bailar flamenco en galicia) y la otra porque todavía no he perdido el sentido al ridículo (me he propuesto perderlo totalmente a lo largo del viaje) y no de momento no me sacarían de la silla ni a patadas… Es que los ves moverse y te sientes una mierdecilla de camino…
A lo que comenta Lady H, bueno, pues no sé cómo me afectará esto, pero realmente creo que ya me marché “afectado” así que esto sólo puede “agravar” la cosa…
Para Aupaedurne, decirte que sí, que me das envidia, pero esperate a que llegue a Salvador y me integre en la vida cultural de la ciudad, ya verás lo que es la envidia, ya, jeje.
Y para John, pues no, no hay frontones, ya he preguntado, ya, pero no saben de qué les hablo. Y lo de las motos, pues son muy monotemáticos: Honda 150 es la mayoritaria, y luego alguna 250, y otras Hondas por el estilo, pequeñicas. De vez en cuando aparece alguna Yamaha y poco más.
Creo que en el sur la cosa cambia. Desde luego que si me traigo la mía habría pasado totalmente desapercibido.
4 de Agosto, 2007 - 11:46
Hola, Pik
Soy Vicent. Por suerte me escribió el Chup, que había perdido el mensaje que me enviaste.
¿Que yuyu te ha dado por irte al quinto pino? Espero que sea por una causa positiva.
Ya me contarás.
6 de Agosto, 2007 - 12:03
Hola zagal,
veo que has localizado el barrio de “La Moraleja”. Ten cuidao con los picacráneos que hay por esas playas… ya sabes que para evitarlos debes cabar un agujero en la arena y meter la cabeza dentro y colocar el culo en pompa. En caso de agresión grita: ¡¡pica, pica, que hasta que llegues al cráneo…!!
Maik
8 de Agosto, 2007 - 14:27
Vaya Pik, qué curioso es esto. Yo de viajes vale, pero de tecnologias…. nada, de nada. En fin, q me alegro mucho q hayas iniciado esta aventura, era algo q tenias pendiente hace un montón de tiempo. _Y como ya estas viendo, es un “crecer” y “aprender” diario que probablemente no imaginabas. A mi me fascina, qué te voy a contar. En fin, ahora q me he aclarado y he conseguido escribir acá, estamos en contacto. Por cierto, si son comodísimas las xanclas!!! Un besazo.