Lo relatado en la entrada anterior sucede todos los días, es un hecho, y ayer que era el último día, alterado por lo que veía, me salió la vena activista y no pude evitar coger un cartón de la basura y escribir algo para unirme al grupo informativo, pero dando contra-información, claro. Debe ser también la vena docente, que me gusta fomentar el espíritu crítico entre mis chicos para que usen un poquico más el cerebro (aunque con discutible éxito, ya veis cómo me ha ido…).

Mira que soy tímido, y los primeros 5 minutos de estar ahí frente a la gente que se paraba a leer el cartelito y a hacer fotos fueron muy malos; pero la gente con su actitud me lo puso fácil, pronto lo empecé a llevar mejor, y hasta me entusiasmé y todo, jaja. Estuve unas dos horas ahí en el lío y debo reconocer que fue un rato genial. Las muestras de adhesión eran constantes, los guiños, las sonrisas, las palabras de apoyo, las de agradecimiento, los besos, el chocar de manos, dos cervezas que me pasaron, los abrazos… Emocionante y entrañable. Y muy recomendable. Y además un antídoto perfecto contra la timidez, jaja.

Aproveché el tiempo para hablar con el colega de procesión, of course. Me contó que lleva viniendo al Mardi Gras desde hace 30 años!!! Le dije que me parecía que el no venía aquí a evangelizar, que venía a otra cosa… Tenía sentido del humor, así que era entretenido hablar con él. Dijo que él y sus compañeros eran evangelistas, y que venían de todo el país. Comentó también que todos los que van por las calles no pertenecen al mismo grupo, si no que hay muchos diferentes con el factor común de Jesús pero con algunas diferencias entre ellos, incluso a veces muchas diferencias. Lo que si que es generalizado es que es casi como una peregrinación desde todo el país, consideran que en este lugar y en estos días tienen muchísimo trabajo evangelizador que realizar…
Con este tipo de gente, para conversar con ellos, uso un argumento un tanto “naif” pero que sirve para que no haya tensión y que se pueda dialogar sin demasiada hostilidad. Les pregunto qué le sucede a una persona que lleva una vida más o menos correcta, que no hace daño a los demás, que trata de ser simplemente lo que el sentido común dice que es una buena persona, les pregunto que si esa persona irá al infierno o se salvará. ¡Y dijo que iría al infierno! “Por que la Biblia dice…”. Así comienzan todas sus frases, y por mucho que me esforcé (en mi penoso inglés, ¡vaya clase de idioma que me metí!) en conseguir que diera por aceptable que se puede ser simplemente una buena persona sin creer en Dios, no hubo forma, si no crees en Dios, y además de la manera en la que lo dice la biblia, estás condenado a arder eternamente en el infierno. Buf.

Bueno, y ya vale de cháchara, aquí van unas pocas fotos de las que me iba haciendo la reportera Inma. El vídeo no tiene sonido porque su cámara es más limitadica. Y en fin, el Mardi Gras ha terminado, ¡qué estrés!, pero aún meteré un par de entradas más, una explicando las “parades” y otra dándole un último repaso a Bourbon Street. Coming up soon.


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