Paseando por el sur (y 9ª)

“PUTA… PARTY

Al cabo de algunas horas esa misma noche “soltaron” a Rehan y él me explicó de qué iba todo aquello. Según parece les había parecido sospechoso que una turista estuviera allí con un “autóctono” … , y claro, ellos se sentían responsables de “proteger” a los turistas que acudían a la ciudad de Sai Baba… in other words, de mantener la reputación de la gallina de los huevos de oro a salvo.

A la mañana siguiente y última para nosotros en la ciudad, Sai Baba debió habernos declarado personas non gratas y como ya no era su voluntad que lo viéramos de nuevo, nos dejó dormir hasta bien tarde.
Más tarde empezamos a andar y a andar para escapar de aquella ciudad prohibitiva, en busca de un lugar que no aún no hubiera sido invadido por la influencia del áurea sagrada de Sai Baba. Acabamos en lo alto de una montaña, se hizo de noche y nos acompañó la luna. No era la luna de Sai Baba.
Por fin pudimos respirar de nuevo libertad tras haber dejado atrás aquella ciudad fachada en la que nada más llegar es obligatorio sorprenderse al ver tanto lujo en medio de tanta escasez, donde tienes que sentirte afortunado si Sai Baba quiere que lo veas, en la que no puedes comprar ningún libro que no sea un best-seller sobre la vida milagros de Sai Baba, donde está prohibido tomar chai en la calle después de las 10 , en la que los policías se informan en los hostales de tu nombre, discriminan a sus compatriotas, sacan sus propias conclusiones y arrestan la amistad… todo ello en la ominosa ciudad de Putaparty, cuyo amo y señor proclama en sus doctrinas el AMOR UNIVERSAL y la comunión de todas las razas y religiones…

… llegados a este punto sí te podría explicar el sinfín de sensaciones maravillosas y salvajes que emanaron de aquel momento mágico, incierto y verdadero sobre la loma de la montaña. Te podría explicar cómo “hicimos del amor la base de nuestras acciones” y descubrimos haber llegado al momento y al lugar en que ya no se precisa nada más.

“hagan del amor la base de todas sus acciones porque yo he venido a encender la lámpara del amor en sus corazones para que brille con todo su esplendor”, Sai Baba.

FIN”

(Mónica)

One Response to “Paseando por el sur (y 9ª)”

  1. calamo Says:

    Retomo lectua desde “carne a la brasa”. Es muy bueno el pasaje que narra cómo el interrogatorio policial les hace replantearse preguntas sobre ellos mismo. Me gusta mucho la mirada desmitificadora de la santería local convertida en negocio turístico.
    A la espera de más relatos… Los sedentarios ya se sabe, viajamos vicarialmente a través de los textos de otros…

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.