Normalidad, parece que las cosas van pasando a una situación de diríamos, normalidad. Durante un par de días Isabelle estuvo dudando entre quedarse algún día más, irse de inmediato o quedarse un mes más. A su vez, llegó una amiga suya que si bien proyectaba una imagen más convencional, albergaba idénticas dudas que Isabelle. Esto provocó que Tucker agotara su paciencia y cada cierto tiempo se oía sus gritos y amenzas, y se le veía pasar shotgun arriba shotgun abajo con la cara crispada de absoluta desesperación, mientras yo permanecía agazapado cual avestruz, sabedor de que si abría la boca todo empeoraría aún más. Cuando me fui el miércoles a clase,el Katrina-Tucker se había calmado y parecía que Isabelle abandonaba definitivamente la casa y se quedaba su amiga durante un par de meses. Al regresar de clase no quedaba ni rastro de ambas.
En cuanto a Billy The Kid, desapareció también, pero esté sí que dejó rastro. Se llevó todas sus pertenencias excepto una mochila, como marcando un territorio que aún pretendía hacer suyo. Tucker decidió cambiar todas las cerraduras para dejarle claro a Will quién marcaba aquí las reglas, y así hasta hoy. La mochila sigue ahí.
En todo este movimiento humano, hay que destacar la llegada de Nick. Tucker apoda a Nick “el ángel”, porque las dos primeras veces que contactó con él, le sucedieron cosas buenas. Nick es ya oficialmente mi nuevo compañero de piso, y se supone que se irá un mes más tarde que yo. Es un tipo majo, la verdad, a la vez que no deja de sorprenderme. En una primera impresión tras hablar con él, te parece que a sus 31 años todavía no haya vivido nada porque casi todo le que le cuentas le hace abrir los ojos como sorprendido por la novedad. Pero luego descubres que Nick es un tipo que ha viajado bastante y ha estado colaborando muchos meses en Kenia y Sudáfrica en varios proyectos de ayuda. Pero aún así mantiene viva la humildad del que cree que nada sabe y nos mira a Tucker y a mi como los ancianos de la tribu de los que puede aprender muchas cosas… Ciertamente, ese papel de anciano no me acaba de sentar bien, pero intento llevarlo con dignidad.
Y bueno, la vida en la casa ahora es más normal, sí, y eso es de agradecer. De tanto en tanto van viniendo posibles inquilinos para ver el cuarto de Tucker (el se irá a la habitación que tiene en el negocio que va a abrir en marzo a unas manzanas de aquí) y que atraviesan mi habitación con una fugaz indicación de Tucker diciendo “el es José, uno de los que sería tu compañero de piso” y desaparecen hacia su cuarto para pasar de nuevo de vuelta a los pocos instantes. Yo ya me he adaptado a eso y también a los horarios de meditación de Nick, que medita una hora a las 8 de la tarde, antes de ir a dormir y otra a las 4 de la mañana, antes de irse a su trabajo que empieza a las 6.
Y hablando de posibles inquilinos, hoy ha llegado una chica que quizá se quede una semana, hasta que encuentre otro lugar. No la he visto, tan sólo me he encontrado sus bultos a la entrada. No he podido evitar curiosear un poco tratando de encontrar pistas que me dijeran algo acerca de ella. A saber, 5 bultos, dos de ellos de un rosa-fresa que además de hacer daño a la vista parecían contener ropa. Otro que era evidentemente un neceser donde yo podría haber metido casi todo mi equipaje, y otro que también tenía pinta de hacer las veces de neceser. Y por último, una gran bolsa de plástico repleta de todo tipo de potingues de esos que nunca he sabido para que sirven. En fin, trataré de procesar estas pistas.
Sí, es una suerte que la vida haya dado un giro hacia la normalidad, me siento mucho más sosegado ahora.

Vista desde el recibidor. Primero se entra a la de Nick y luego a la mía. Desde la mía se va a la de Tucker.
Normality. It seems things are moving on a situation of, say, normality. During a couple of days, Isabelle was wondering whether to stay in some more days, or leaving the house right away, or even to stay in for one more month. At the same time, a friend of hers came over. She seemed more conventional, but she held the same doubts about staying as Isabelle did. This triggered Tucker to lose his patience and I could listen to him yelling and threatening them from time to time and speeding across the shotgun back and forth with a strained face, while I was silent and burying my head in the sand, knowing that opening my mouth will make things going even worst. When I went to School on Wednesday, Katrina-Tucker had calmed down and Isabell seemed to think of leaving the house while her friend would stay for a couple of months. When I was back from the school, there was no trace of them.
As for Billy The Kid, he disappeared too, but he did left trace of him. He got all his belongings but one backpack he left like marking a territory which he wanted to make his. Tucker decided to change all the house locks so that Will knew who was ruling the house. The situation remains the same today, the backpack is still there.
Moreover this human movement, it’s necessary to point out that Nick has come over. Tucker named Nick as “the angel” since the first two times he met him, something good happened. Nick is already my new roommate and it’s supposed to stay here one month longer than me. He’s a nice guy, that’s true, at the same time as he keeps surprising me all the time. As a first judgment after chatting with him, it seemed as his 31 y.o. have not been worthy enough to him. He got amazed with almost everything you told him, as if everything was new to him. Afterward, you find out that Nick is a well traveled guy who has been collaborating with several projects in Kenya and South Africa for a large number of months. But even so, he keeps his humility as the person who thinks of himself not knowing nothing and stares at Tucker and me as if we were the elderly ones at the tribe whom he can learn many things from… As a matter of fact, this role of elderly doesn’t fit well to me, but I try to carry it keeping my dignity.
Well, the life at home seems to be more normal now, that’s something to be thankful. Every now and then some possible tenants are coming to see the Tucker’s room (he will live at the store which he is about to open early March some blocks away from here) and they go across my room with a fast indication coming from Tucker saying “this is Jose, one of your roommates if you take the room” and they vanished to his room, going backwards a short while later. I’ve already got used to it as well to Nick’s meditation schedule, who meditates for an hour at 8pm before going to sleep and at 4am before going to his work starting at 6am.
And talking about possible tenants, today has arrived a girl who maybe will stay here for a week while she finds another place. I haven’t seen her yet, but I’ve met her stuff next to the main door. I couldn’t help to pry trying to find out something about her. There were 5 packs, two of them in a strawberry-pinky color which besides being an eyesore they seemed to contain clothes. Another pack was a toilet kit for sure, but so big that I could put in most of my whole baggage. The fourth one seemed also like a toilet kit. And the last one, it was a big plastic bag plenty of a bunch of peys, those which I never knew what they were useful to. Anyway, I’ll try to work out the puzzle about the girl.
Yes, it’s a good thing that life has turned into normality. I feel myself much more calm now.




#1 by Inma on 8 febrero, 2011 - 10:21
Citar
Deberías de saber que la edad no tiene mucho que ver con que hayas vivido mucho o poco…”para muestra aquí tienes un botón”. Son las vivencias las que te dan tablas…y se puede ser mayoor y no haber vivido nada.
Dos horas diarias de meditación? Qué estupendo…,yo con 20 minutos voy que chuto.
Creo que estos meses vas a estar muy bien acompañado.
#2 by Rafa on 8 febrero, 2011 - 11:53
Citar
Esta entrega ha sido menos emocionante, todo se normaliza (horror para los mass-media aburridos), necesitamos emociones fuertes. Ha desaparecido el hipersomne, el impulsivo con revolver y el transexual de 1,85. Solo quedan el mistico ingenuo, el dueño en medio de su confusión y se atisba una mujer, que con los primeros apuntes parece algo pija-fashion, pero esta por ver. La voz en off respira aliviado………. necesitamos morbo…….. Un abrazo
#3 by jlpueser on 9 febrero, 2011 - 3:16
Citar
Yo nunca he meditado, creo que me quedaría dormido si estoy más de 5 minutos con la mente en blanco…
Rafa, te voy a nombrar cenizo del año. ¿Querías algo de carnaza? Venga pues.
Al llegar a casa por la tarde, va Tucker y me dice con cara de circunstancias “no tenemos luz en la casa”, y le digo, “no, si ya me he dado cuenta al entrar y darle al interruptor…”. Bueno, pues resulta que no sé qué lío se ha montado con el dueño real de la casa, los electricistas, y la otra casa en la que va a montar el negocio y vivir, que por error han cortado la luz en la nuestra. Y según parece no nos la conectan de nuevo hasta el jueves… Sabiendo cómo funcionan con Tucker los periodos de transición, no pinta bien esto. Yo me he ido a mi “meetup” de los martes y he cogido el ordenta para aprovechar en el café éste hasta que me echen, y así estoy caliente y tengo internet.
Y ahí he dejado a Tucker diciendo que iba a intentar robarle la luz al vecino, pero cuando el se fuera de la casa. Se trata de una asociación en la que hacen actividades para los niños del barrio. Y resulta que las relaciones entre Tucker y el tipo ese no son precisamente cordiales. Según me ha explicado, hace cosa de un par de meses vio como el tipo estaba sobando descaradamente a una de las criaturas, y lo pudo grabar en vídeo. Y Tucker, que no sé si a pesar de ser gay, o precisamente por serlo, los tiene bien puestos, se fue directamente a por el tipo para decirle lo que había, y que iba a mandar la cinta al juez, como así hizo luego. Por ello, las relaciones entre ellos parece que son un tanto distantes. No sé cómo lleva el asunto el juez, pero ya preguntaré.
Así que cuando vuelva a casa veremos si seguimos a oscuras o si Tucker ha hecho algún malabarismo eléctrico.
En fin, esto es lo que hay…
#4 by Rafa on 9 febrero, 2011 - 19:41
Citar
Ya sabia yo que la cosa se iba a poner emocionante. En realidad a Tucker le gustas y se ha montado la historia de que se ha ido la luz para poder circular por la casa sin ser visto. Pueden tener algun amigo vampiro a los que ya sabemos que no les va bien la luz.
Aparte el intento de robarle la luz al vecino, vuelve la violencia gratuita, pederastia y robo de luz. Claro es comprensible que no te digan buenos dias si estas denunciado por pederastia en el juzgado.
¿Tu has ido alli a estudiar Ingles?
PD: me interesa la chica de la mochila rosa, algun dato más?. Aqui hay barrillo. Un abrazo y suerte en la oscuridad. Si notas que se acerca algo blando y pendulon puede ser una serpiente o a lo mejor, no quiero pensarlo, otra cosa.
#5 by Inma on 9 febrero, 2011 - 19:55
Citar
Esto se pone interesante…
En cuanto a la chica, no creo que se quede, cuando vea que no hay luz, sale por piernas. Va a pensar que sois una panda de “salidos” y eso sin contar al perro que se lo hace con su peluche…
#6 by jlpueser on 9 febrero, 2011 - 21:08
Citar
Al llegar a casa había luz, Tucker se lo montó (aún no sé cómo) para que todo volviera a la normalidad. Así que no hubo lugar a escarceos nocturnos, ni serpientes juguetonas tratando de aventurarse en desconocidas y prohibidas grutas…
En cuanto a la nueva chica, ya sé cómo es y he podido confirmar que había una relación directa entre su equipaje y ella. Creo que es guapa, pero no estoy del todo seguro porque lleva una capa de potingues encima que impide saberlo a ciencia cierta.
Según Tucker se va a quedar unos días más, pero no sé por dónde anda. Todas sus pertenencias están esparcidas por la habitación de Tucker (le ha puesto un colchón en el suelo) pero no hay rastro de ella. Se supone que trabaja por la noche en un garito de Bourbon Street, pero yo llevo dos días sin verla.
Seguiré informando.