Archivo de la categoría "El turismo en sí"

Un hogar en São Luis

Sábado, 28 de Julio de 2007

Casa en São Luis

Ayer estuve recorriendo las calles de la ciudad buscando carteles de “se vende”, a ver cómo está el mercado inmobiliario por estos lares. Un cara del barrio (lo de “cara” en portugués significa “tipo”, “tío”, aunque a algunos se les podría aplicar directamente la acepción castellana…) viendo mi interés se mostró como el perfecto hombre-agencia, conocedor de todas las casas en venta en el barrio, y con contacto directo con todos los dueños, evidentemente. Así que terminé viendo 4 casas por dentro, bueno, a alguna más bien habría que llamarla ruina antes que casa, pero en fin, todo se puede rehabilitar con dinero… Y bueno, la verdad es que la mayoría de los caserones que venden aquí son enormes. Y cuando digo enormes, quiero decir enormes. Menos de 300 metros es complicado encontrar. Una de ellas fui incapaz de calcular cuánto espacio habitable tenía (una vez se rehabilitara, claro), pero más de 1000 metros seguro. Por esa pedían 10 millones de pelas (traduzco para simplificar) pero ese era el primer precio, precio para europeo, y según me dijo el cara, seguro que se podía quedar en 8 millones o menos.
La de la fotografía era pequeñita, es cierto, no tendría más de 150 metros, pero estaba casi para entrar a vivir (nada que ver, eso sí, con lo que entendemos por “entrar a vivir” en europa), de hecho estaban viviendo. Pedían unos 2 millones y medio.

Así que bueno, viendo los precios que circulan por aquí y después de haber comprobado que la vida es bastante agradable, no me parece una idea descabellada convertirme en propietario…

Después de ver las casas, invité al cara a tomar una cerveza, que luego fue otra, y otra y otra… A las cinco y media de la tarde íbamos los dos pedos haciendo eses por entre los reviejidos adoquines de esta apacible ciudad…

La pandereta

Miércoles, 25 de Julio de 2007

Pandeiro

Lo prometido es deuda, aquí estoy tocando el pandeiro… Claro, en la foto no se puede apreciar la notable habilidad que ya he desarrollado con el chisme ese, jeje. Supongo que a la vuelta tendré que demostrar mis progresos en público, bueno, vale, pero cuidado, igual os lío a los presentes y montamos una batucada entre todos…

Agua

Miércoles, 25 de Julio de 2007

CocoCreo que aún no he probado el agua desde que llegué… bueno, sí, igual me he bebido un botellín por no mentir. Pero además de la cerveza, bebida indispensable, el agua de coco es otra de esas bebidas arraigadas en todo el pueblo. Casi en cada esquina te encuentras un vendedor de cocos que los guarda en neveras de corcho blanco con hielo (ya se sabe, aquí la bebida fresquita), y le hace un agujero, pajita y a beber. Buenísima y sanísima.

Las cosas importantes

Sábado, 21 de Julio de 2007

Cerveza1
Aquí todo es muy caliente. Todo. Y por ello una de las principales preocupaciones de los brasileños es mantener la cerveza bien fresquita durante todo el tiempo (normalmente breve, a pesar de que son de 600 c.c.) que la estás consumiendo. Usan dos métodos, el del corcho blanco como en este caso, o recipientes de plastico tipo termo. Ambos funcionan bien.

Y así, entre cerveza y cerveza, Ricardo me ha ido contando qué cosas, aparte de la cerveza, son importantes aquí. Y como no, no tardamos en hablar de sexo…
Me explicó las tres fases que siguen aquí las relaciones interpersonales. Como apunte inicial, decir que no existen prejuicios ni raciales ni de edad; vale todo. Y entrando en materia, primero están los preliminares, claro, que consisten en los típicos intercambios de miradas en la distancia, bien con la mesa de al lado, bien con una que esté a 7 veladores de distancia, hasta donde alcance la vista. Y así, si una mirada es sostenida durante un cierto tiempo, y aparece una sonrisa, ya está todo el trabajo preliminar hecho, y ya se puede pasar a la primera fase: se busca el contacto personal, se habla un rato, un par de cervezas o mejor caipirinas, y de allí a la cama. Sí, la primera fase siempre es follar, es lo más importante.
Si esa primera fase ha ido bien, se puede pasar a la segunda, en la que puedes seguir varios días follando, pero también puedes hablar. Esta segunda fase tiene una duración indefinida, y termina o porque el rollo sexual no dá más de sí, o bien porque además de trepar (es como aquí le llaman a follar) lo de hablar y conocerse ha ido por buen camino, y entonces surgiría la posibilidad de pasar a la tercera fase: salir juntos.

Como se puede observar, el planteamiento es absolutamente animal, natural. Je, parecido a nuestra cultura occidental, que si dejamos a un lado a los adolescentes que se les salen las hormonas por las orejas, antes de intentar dar el primer beso ya se sabe si el otro está casado, separado o como sea, si tiene hijos, si piensa tenerlos, en qué trabaja, si tiene casa o vive de alquiler, qué perspectivas de futuro tiene… todo lo cual suele dar lugar a que lo del primer beso sea casi milagroso. Y claro, de follar ni hablamos.

Las hamacas

Sábado, 21 de Julio de 2007

Hamaca
Siempre que me he encontrado con alguien que hablaba bendiciones sobre las hamacas, no lo podía entender. Me parecían claramente incómodas, incluso peligrosas. Aunque es verdad que nunca había probado ninguna.
Ricardo me ofreció una para mi habitación, y sin mucho entusiasmo y casi por compromiso le dije que vale, que me la llevaba y la probaba.
La colgué, verifiqué que los enganches eran seguros, estuve un par de minutos largos estudiando la forma de subirme a ella sin descalabrarme, y allí que me subí. Tres horas después decidí bajarme, consideré que para la primera vez ya estaba bien…

Parece mentira cómo uno puede vivir tantos años ignorando que existen cosas tan placenteras. Más grave aún cuando además otros trataban de sacarme de mi ignorancia.

También es verdad que tiene su aquel. Usándola he comprendido por qué a los niños se les mece en la cuna o en el carrito para que dejen de llorar. Se le aplica un movimiento de vaivén a la criatura, y al poco ya ha pillado un colocón que la deja frita…
Así que he tenido que practicar hasta encontrar cuál era el vaivén óptimo para adormecerme dulcemente sin llegar al mareo. Y ya le he pillado el punto. Pero, ¿dónde pondré la hamaca al volver?

Vivir en São Luis

Jueves, 19 de Julio de 2007

o31.JPG

Esta es la puerta del lugar donde habito ahora. El nombre no rememora ningún evento anarquista ni nada parecido, simplemente es el número de la casa, “el 31″.
La vida transcurre plácidamente y muy despacito. Los días son largos porque a eso de las 8 ya no se puede estar en la cama de calor, así que ya estoy danzando. Y hoy ha sido hasta ahora un día realmente ocupado. Por la mañana he estado en mi primera clase de “percuçao”: buenísima. Una vez más me han puesto en mi sitio, y han quedado en evidencia mis limitaciones rítmicas. Desde luego que al profe le he dicho que partía prácticamente de 0, así que mirara a ver qué podía hacer conmigo. Y me ha dado una pandereta…
Aquí le llaman “pandeiro”, y bueno el nombre dicho así suena bien, sí, pero es una pandereta, hostias. Pero al cabo de un rato he comprendido que tocar la pandereta lo puede hacer cualquiera, pero tocarla bien… El tío me ha demostrado que una pandereta es lo más parecido que hay a una batería completa. Me ha impresionado, la verdad. Así que ahora me tengo que comprar una pandereta, quién me lo iba a decir!

Luego por la tarde he estado en una ruta turística que organiza el servicio de turismo de aquí. Ha estado bien, dos horas dando vueltas por el casco viejo, haciéndolo ameno con actores que hacían pequeñas representaciones en las paradas. En una me he visto obligado a hacerme una foto con la actriz, de ahí la cara de circunstancias… Por cierto, he aprendido que lo de las baldosicas por todas las casas lo hacían para protegerlas de la humedad, y para reflejar mejor los rayos del sol.
catarinamina.JPG

Y ahora falta ver qué me depara la noche. Creo que hay una actuación jazz, a ver qué tal es.

Sentar el culo

Martes, 17 de Julio de 2007

Insumision
Buscaba un garito en las calles del casco viejo de Sáo Luis para conectarme a internet y el jazz que salía por una ventana me invitó a entrar. La primera impresión fue buena, un bar-restaurante con una atractiva oferta, un ambiente muy “cool” (en esto de los barbarismos el inglés no tiene rival), interesantes cuadros, una librería repleta de ejemplares de literatura anarquista, y de pronto me topé con el cartel ese, y pensé, “hostias, hay insumisos en Brasil, y joder, cómo se parece el portugués al catalán…”. Tras unos instantes de turbación me concentré en lo que estaba viendo, y me dí cuenta de que ese cartel me era conocido, y… que posiblemente yo estuve en esa manifestación! Cuántos años ya! Eso debió ser en el 89 o el 90, en Barcelona. Qué tiempos aquellos!
En fin, así que le pregunté al chaval que estaba allí que a qué fin estaba ese cartel ahí (esto no es fácil de hacer cuando no tienes ni idea de portugués, jaja). Y me explicó que el dueño del local era un hombre de Barcelona, que en ese momento no estaba pero que luego vendría. Así que al rato volví, y resultó ser uno de los de la “movida” antimilitarista de aquella época. Estuvimos charrando bastante rato, un poco de todo, junto con un francés fotógrafo “freelance” también bastante peculiar, y bueno, acabamos poniendo a caldo a la sociedad occidental…

Haciendo un poco de historia, en aquella época de explosión del antimilitarismo, en Barcelona había tres grupos bastante activos, a saber, el MOC (Movimiento de Objeción de Conciencia) que era el grupo más “suave” y que era al que yo pertenecía, el Mili-KK (que reunía a variados grupos de la izquierda radical) y el CAMPI (Colectivo antimilitarista pro insumisión) que eran los anarkos. Entre todos había un objetivo común, pero muchas veces había enfrentamientos entre nosotros porque en las “formas” no coincidíamos en muchas ocasiones. Hay una conocida película “La vida de Brian” de los Monty Python que tiene una escena gloriosa (entre otras muchas) en la que aparecen los enfrentamientos entre el Frente Judáico Popular y el Frente Popular de Judea, que son un vivo reflejo de lo que nos pasaba en aquella época…

Bueno, volviendo al dueño del local, Ricardo, el era de los del CAMPI, y aunque en aquella épcoa no llegamos a coincidir en persona, si que pudimos recordar conocidos comunes. Y en la actualidad, a sus 46, sigue activa su ideología anarquista y harto de muchas cosas se largó en el 2003 a Brasil, y este año montón este garito a modo de forma de vida, para sobrevivir y como espacio alternativo.

Y yo qué pinto en esto? Bueno, pues que como alquila habitaciones, pues he pillado una para sentar el culo aquí hasta final de mes. Luego ya veré. También me he apuntado en una escuela de percusión y el miércoles tengo mi primera clase. En fin, que la “integraçao” en el entorno de momento va bien.

São Luis

Domingo, 15 de Julio de 2007

semaforo.JPG
São Luis de Maranhao. Así tienen los semáforos en esta ciudad a la que llegué ayer. La decoración se debe a que el casco viejo de la ciudad tiene muchas de sus casas con este tipo de baldosas por fuera. Se ve que era una forma de ostentación de los ricos del lugar. Como no les bastaba con tener las baldosicas por dentro de la casa, las ponían por fuera… Es lo de siempre, a ver quién la tiene más grande…

Havaianas

Viernes, 13 de Julio de 2007

havaianas.jpg
Con la intención de mimetizarme lo antes posible con la población autoctona, me he comprado una “havaianas”, las típicas chancletas de toda la vida, que aquí las lleva la mayoría de la población.
Esto no pasaría de ser una mera anécdota sino fuera por lo difícil que resulta andar con este calzado. Este detalle dice mucho de un pueblo: aquí no existe la prisa, todo fluye pausado, a ritmo de chancleta…

Primer día

Miércoles, 11 de Julio de 2007

praia_iracema 
A las 7 de la mañana (hora local) ya estaba levantado dando vueltas por ahí, no se si por el “jet lag” ese, o porque me estaba muriendo de calor… Después de un desayuno impresionante a base de frutas, zumos y otras viandas en plan buffet libre, he cruzado la acera y ahí estaba la playa, solitaria y cálida, y me he puesto a pasear por ella chapoteando los pies en la orilla sin absolutamente nada que hacer. Nada.
Sí, este es un cambio radical en mi habitual devenir vital, levantarme y no tener nada previsto para hacer. Esto me va ha hacer pensar mucho, seguro…