Hippies
Jueves, 30 de Agosto de 2007
Supongo que todos tenemos en la cabeza una idea similar de cómo es el mundo de los hippies, y lo mejor para contrastarla es ir directamente a su guarida. Y el fin de semana pasado fuimos unos cuantos a Arembepe, lindo pueblo con un entorno natural protegido realmente paradisíaco. Y desde hace ya bastantes años existe allí una aldea hippie en la que viven permantemente unas 30 personas, y que siempre tiene un trasiego de otros hippies que van y vienen de visita.
Mis alumnos piensan de mí y me lo dicen que soy un hippie, pero siempre les digo que no, que no es así, y que tampoco fumo porros ni nada parecido (me es imposible convencerles de que es verdad, ya he desistido), y después de haber estado en Arembepe me ha quedado claro de que soy un puto burgués… El tópico hippie que tenía en mi imaginario se ha confirmado, canutillo de maría matutino (y a mitad de mañana, y después de comer y de merendar…), fabricación de artesanía como medio de vida, vivienda en condiciones… dejémoslo en peculiares…
Debe ser que yo veo la vida de una manera muy tecnócrata (por llamarlo de alguna manera) y no entiendo que la gente no intente tener comodidades cuando tiene la posibilidad de hacerlo, por muy hippie que se sea. El día con su noche pasado en la choza de los hippies amigos de Flavio que nos acomodaron fue maravilloso, hasta lo podría calificar de involvidable por muchas razones. Pero me permitió sorprederme ante la forma de vida de esta tribu. Y estuve un buen rato imaginando todo lo que yo haría si me fuera a vivir a un lugar así, cosa que nunca he descartado; el lugar era impresionante, con un único defecto para mí: el ruido de las olas del mar era demasiado fuerte, muy romántico pero creo que me costaría acostumbrarme a dormir con él.
Y así imaginaba que pondría luz en condiciones con placas solares y un molino (bueno, en esta casa tenían una placa solar pequeñita, pero sólo la usaban para ver una televisión también chiquitina que tenían todo el rato enchufada!!! ese fue el único punto de ellos que me desconcertó). La corriente eléctrica no estás obligado a usarla, puedes poner velas si te apetece crear una atmósfera especial, pero si la tienes la puedes usar cuando te apetezca y para los objetos modernos que decidas tener. También pondría un deposito de agua en el techo (como hacen en todo brasil) con un motorcillo que subiera el agua, para poder tener agua en el grifo; sacarla del pozo era divertido, me gustó, pero 20 años sacando agua del pozo… El water también tedría su cisterna para no tener que tirar de cubo y de pozo todo el tiempo. La cocina sufriría grandes modificaciones; la tendría de leña como ellos, de acuerdo en que es muy auténtica, pero cogería un carretillo de ladrillos refractarios y haría una cocina en condiciones (complicado describir la suya) con horno incluido (menudas pizzas al forno di legna que me haría!!). Y renovaría las sartenes, perolas etc. de vez en cuando para tener la sensación de que estoy haciendo la comida en unos utensilios salubres. Y pintaría por dentro con colores luminosos y bonitos. Y pondría unos cristales de quita y pon en las ventanas y unas cortinas (y mira que yo no soy de esas cosas, pero se notaba su falta). Y tendría colchones que fueran cómodos y limpios, y no el primer trozo de espuma mugriento que encontrara en las basuras. Y…
…y yo que sé, que fue todo muy agradable y una gente majísima, pero creo que si se me ocurre aterrizar en una comunidad así me sacan a patadas a los tres días; o quizá les gustan mis ideas y me secuestran para reconvertir toda la comunidad, quién sabe…











