Archivo de Julio de 2007

Raposa

Martes, 31 de Julio de 2007

Raposa casa de madera
La semana pasada fui a la playa a una zona llamada Litoranea, y la experiencia fue casi traumática para un ser como yo poco dado a las aglomeraciones y menos a las playeras. Era como si me hubiera teletransportado al mediterraneo pero con cocoteros en lugar de pinos y chiringuitos con “forró” brasileiro a todo volumen en lugar de nuestra “extraordinaria” musica veraniega. La experiencia distaba algo de mi idea de lo que era una playa paradisíaca brasileira…
Así que dada mi desazón, para este domingo me sugirieron una alternativa: Raposa.
La verdad es que la playa me atrajo bastante más, apenas había gente y los chiringuitos quedaban razonablemente lejos como para sentir que una parte de la playa era sólo tuya y nadie te podía molestar. Pero Raposa no es el típico enclave turístico playero, desde luego. Es un pueblo de sufridos pescadores y de virtuosas hilanderas que viven o más bien sobreviven como lo hace la gente que habita en un lugar que parece que ha sido dejado de la mano de todo ente benefactor.
Si no me hubiera dado un paseo por sus calles y me hubiera quedado con lo que me dijeron “es un lugar tranquilo y agradable, y viven en casas de madera”, quizá me habría imaginado una estampa idílica de acogedoras casas de madera nórdicas en un entorno paradisíaco de cocoteros y clima siempre benigno… Pero la realidad suele sorprender más que la imaginación y aunque lo del clima y los cocoteros si que responde a lo esperado, lo de las casas de madera…
En la siguiente imagen podemos ver unas bonitas unifamiliares en las que sin duda vive gente con muchos más recursos que el de la primera imagen: aquí les alcanzaba el dinero para la pintura.
Raposa unifamiliares

En cualquier caso, lo que si pude constatar hablando con algunos de los lugareños, es que ese tópico de que la felicidad es un bien que no sólo depende de tus posesiones materiales, se cumplía una vez más.
Así que lo paradójico no es que ellos puedan ser felices, sino que nosotros, los del primer mundo, podamos llegar a no serlo…

Noches de cachaza y música

Sábado, 28 de Julio de 2007

Tambores de criolha

Tras una ducha fria para despejarme del pedo (en cualquier caso la ducha siempre es con agua fria, sólo hay un grifo…) me fui con Ricardo a una presentación de “Cuadrinhos” (TBOs, cómics) de un dibujante bastante bueno al que le han publicado un cuento que lo van a usar los niños en las escuelas de la región. La cuestión es que montaron el equivalente a un “vino español” (salvando las distancias) y además de conocer a gente muy “in” pude probar el vino brasileño. Hostias que brebaje más malo… No se pueden hacer comparaciones ni con el donsimón, es otro concepto de vino, inexplicable…

De allí nos fuimos a la esquina de “la Faustina”, donde todos los viernes los sonidos africanos se adueñan de esa pequeña plaza y las mujeres bailan y bailan hasta la extenuación. Los de la foto son los músicos (el de la derecha es mi profe de pandeiro) que hicieron esa hoguera para calentar las pieles de los tambores, eliminar la humedad y conseguir así un mejor sonido. Y allí conocí a la pareja que me ha hecho pasar la noche más agradable desde que llegué aquí. Iván, un italiano blanquito, aparentando así como que poquita cosa, de 60 años, e Isbet, arrasadora mulata cubana de 37. Enseguida comprendí que no era esa “típica” relación “europeo busca sexo con latina que busca salir de la miseria”. Su hijo de 5 años correteaba libre y despreocupado entre la multitud que se iba calentando con la música.
Y mientras, entre caipirinha y caipirinha, con los roncos sonidos tribales llenando la atmósfera, la encantadora pareja me iba relatando los secretos de la sociedad del nordeste de Brasil, toda esa realidad que se le escapa al turista que va de paso, incluso al viajero que gusta de observar con otra mirada, esa verdad que sólo se puede conocer cuando ya te has convertido en parte de esa sociedad y vives el día a día con ellos. Y yo estaba fascinado y seducido como si estuviera escuchando una fantástica historia de aventuras. Me sentía como un niño ávido de saber, esa avidez natural que poseen los niños antes de que la sociedad del bienestar aniquile su deseo por aprender. Y aprendí mucho, aprendí todas esas cosas que no salen en los libros.
Cuando Faustina nos dijo que ya no nos podía poner más caipirinhas, que habíamos terminado con no recuerdo cual de sus ingredientes, comprendimos que era hora de marchar. Y allí se alejaron suavemente calle arriba el sabio lobo de mar con corazón de treintañero y la descreída de revoluciones caducas de belleza tan cautivadora como su inteligencia, con su niño chocolate con leche revoloteando feliz a su alrededor.
Y yo tuve la fortuna de reencontrar las eses que había trazado por la tarde y me guiaron mansamente hasta casa.

Un hogar en São Luis

Sábado, 28 de Julio de 2007

Casa en São Luis

Ayer estuve recorriendo las calles de la ciudad buscando carteles de “se vende”, a ver cómo está el mercado inmobiliario por estos lares. Un cara del barrio (lo de “cara” en portugués significa “tipo”, “tío”, aunque a algunos se les podría aplicar directamente la acepción castellana…) viendo mi interés se mostró como el perfecto hombre-agencia, conocedor de todas las casas en venta en el barrio, y con contacto directo con todos los dueños, evidentemente. Así que terminé viendo 4 casas por dentro, bueno, a alguna más bien habría que llamarla ruina antes que casa, pero en fin, todo se puede rehabilitar con dinero… Y bueno, la verdad es que la mayoría de los caserones que venden aquí son enormes. Y cuando digo enormes, quiero decir enormes. Menos de 300 metros es complicado encontrar. Una de ellas fui incapaz de calcular cuánto espacio habitable tenía (una vez se rehabilitara, claro), pero más de 1000 metros seguro. Por esa pedían 10 millones de pelas (traduzco para simplificar) pero ese era el primer precio, precio para europeo, y según me dijo el cara, seguro que se podía quedar en 8 millones o menos.
La de la fotografía era pequeñita, es cierto, no tendría más de 150 metros, pero estaba casi para entrar a vivir (nada que ver, eso sí, con lo que entendemos por “entrar a vivir” en europa), de hecho estaban viviendo. Pedían unos 2 millones y medio.

Así que bueno, viendo los precios que circulan por aquí y después de haber comprobado que la vida es bastante agradable, no me parece una idea descabellada convertirme en propietario…

Después de ver las casas, invité al cara a tomar una cerveza, que luego fue otra, y otra y otra… A las cinco y media de la tarde íbamos los dos pedos haciendo eses por entre los reviejidos adoquines de esta apacible ciudad…

Trabajar

Viernes, 27 de Julio de 2007

Trabajar

Algo no marchaba bien en mi azotea cuando decidí que me quería ir lejos un tiempo un poco más largo del “normal”. Estas poco más de dos semanas aquí no han hecho sino confirmar mis sospechas: la estamos cagando en nuestro mundo occidental. ¿Para qué trabajamos tanto?

Vale, valeeeee, ya vale de abucheos… Sí, ya sé que soy un privilegiado, que mi posición de funcionario del estado con paquete de vacaciones extra me tendría que hacer callar mi boca… Pero precisamente es todo lo contrario, porque si desde mi situación de privelegio me quejo del trabajo, ¿qué diría si fuera un currela normalito?

Porque me pregunto yo… ¿cuántas horas sería necesario trabajar al día para llevar una vida digamos “digna”? U otra opción, ¿cuántos meses sería necesario trabajar al año?
Bueno, pues que al respecto he añadido una nueva entrada en mi sección “Hasta los huevos”, que os invito a visitar. El enlace de esta nueva entrada es “Con el sudor de tu frente”. Las críticas las podéis verter aquí.

http://www.pueser.org/jl/hastaloshuevos

La pandereta

Miércoles, 25 de Julio de 2007

Pandeiro

Lo prometido es deuda, aquí estoy tocando el pandeiro… Claro, en la foto no se puede apreciar la notable habilidad que ya he desarrollado con el chisme ese, jeje. Supongo que a la vuelta tendré que demostrar mis progresos en público, bueno, vale, pero cuidado, igual os lío a los presentes y montamos una batucada entre todos…

Agua

Miércoles, 25 de Julio de 2007

CocoCreo que aún no he probado el agua desde que llegué… bueno, sí, igual me he bebido un botellín por no mentir. Pero además de la cerveza, bebida indispensable, el agua de coco es otra de esas bebidas arraigadas en todo el pueblo. Casi en cada esquina te encuentras un vendedor de cocos que los guarda en neveras de corcho blanco con hielo (ya se sabe, aquí la bebida fresquita), y le hace un agujero, pajita y a beber. Buenísima y sanísima.

Las cosas importantes

Sábado, 21 de Julio de 2007

Cerveza1
Aquí todo es muy caliente. Todo. Y por ello una de las principales preocupaciones de los brasileños es mantener la cerveza bien fresquita durante todo el tiempo (normalmente breve, a pesar de que son de 600 c.c.) que la estás consumiendo. Usan dos métodos, el del corcho blanco como en este caso, o recipientes de plastico tipo termo. Ambos funcionan bien.

Y así, entre cerveza y cerveza, Ricardo me ha ido contando qué cosas, aparte de la cerveza, son importantes aquí. Y como no, no tardamos en hablar de sexo…
Me explicó las tres fases que siguen aquí las relaciones interpersonales. Como apunte inicial, decir que no existen prejuicios ni raciales ni de edad; vale todo. Y entrando en materia, primero están los preliminares, claro, que consisten en los típicos intercambios de miradas en la distancia, bien con la mesa de al lado, bien con una que esté a 7 veladores de distancia, hasta donde alcance la vista. Y así, si una mirada es sostenida durante un cierto tiempo, y aparece una sonrisa, ya está todo el trabajo preliminar hecho, y ya se puede pasar a la primera fase: se busca el contacto personal, se habla un rato, un par de cervezas o mejor caipirinas, y de allí a la cama. Sí, la primera fase siempre es follar, es lo más importante.
Si esa primera fase ha ido bien, se puede pasar a la segunda, en la que puedes seguir varios días follando, pero también puedes hablar. Esta segunda fase tiene una duración indefinida, y termina o porque el rollo sexual no dá más de sí, o bien porque además de trepar (es como aquí le llaman a follar) lo de hablar y conocerse ha ido por buen camino, y entonces surgiría la posibilidad de pasar a la tercera fase: salir juntos.

Como se puede observar, el planteamiento es absolutamente animal, natural. Je, parecido a nuestra cultura occidental, que si dejamos a un lado a los adolescentes que se les salen las hormonas por las orejas, antes de intentar dar el primer beso ya se sabe si el otro está casado, separado o como sea, si tiene hijos, si piensa tenerlos, en qué trabaja, si tiene casa o vive de alquiler, qué perspectivas de futuro tiene… todo lo cual suele dar lugar a que lo del primer beso sea casi milagroso. Y claro, de follar ni hablamos.

Las hamacas

Sábado, 21 de Julio de 2007

Hamaca
Siempre que me he encontrado con alguien que hablaba bendiciones sobre las hamacas, no lo podía entender. Me parecían claramente incómodas, incluso peligrosas. Aunque es verdad que nunca había probado ninguna.
Ricardo me ofreció una para mi habitación, y sin mucho entusiasmo y casi por compromiso le dije que vale, que me la llevaba y la probaba.
La colgué, verifiqué que los enganches eran seguros, estuve un par de minutos largos estudiando la forma de subirme a ella sin descalabrarme, y allí que me subí. Tres horas después decidí bajarme, consideré que para la primera vez ya estaba bien…

Parece mentira cómo uno puede vivir tantos años ignorando que existen cosas tan placenteras. Más grave aún cuando además otros trataban de sacarme de mi ignorancia.

También es verdad que tiene su aquel. Usándola he comprendido por qué a los niños se les mece en la cuna o en el carrito para que dejen de llorar. Se le aplica un movimiento de vaivén a la criatura, y al poco ya ha pillado un colocón que la deja frita…
Así que he tenido que practicar hasta encontrar cuál era el vaivén óptimo para adormecerme dulcemente sin llegar al mareo. Y ya le he pillado el punto. Pero, ¿dónde pondré la hamaca al volver?

Vivir en São Luis

Jueves, 19 de Julio de 2007

o31.JPG

Esta es la puerta del lugar donde habito ahora. El nombre no rememora ningún evento anarquista ni nada parecido, simplemente es el número de la casa, “el 31″.
La vida transcurre plácidamente y muy despacito. Los días son largos porque a eso de las 8 ya no se puede estar en la cama de calor, así que ya estoy danzando. Y hoy ha sido hasta ahora un día realmente ocupado. Por la mañana he estado en mi primera clase de “percuçao”: buenísima. Una vez más me han puesto en mi sitio, y han quedado en evidencia mis limitaciones rítmicas. Desde luego que al profe le he dicho que partía prácticamente de 0, así que mirara a ver qué podía hacer conmigo. Y me ha dado una pandereta…
Aquí le llaman “pandeiro”, y bueno el nombre dicho así suena bien, sí, pero es una pandereta, hostias. Pero al cabo de un rato he comprendido que tocar la pandereta lo puede hacer cualquiera, pero tocarla bien… El tío me ha demostrado que una pandereta es lo más parecido que hay a una batería completa. Me ha impresionado, la verdad. Así que ahora me tengo que comprar una pandereta, quién me lo iba a decir!

Luego por la tarde he estado en una ruta turística que organiza el servicio de turismo de aquí. Ha estado bien, dos horas dando vueltas por el casco viejo, haciéndolo ameno con actores que hacían pequeñas representaciones en las paradas. En una me he visto obligado a hacerme una foto con la actriz, de ahí la cara de circunstancias… Por cierto, he aprendido que lo de las baldosicas por todas las casas lo hacían para protegerlas de la humedad, y para reflejar mejor los rayos del sol.
catarinamina.JPG

Y ahora falta ver qué me depara la noche. Creo que hay una actuación jazz, a ver qué tal es.

Sentar el culo

Martes, 17 de Julio de 2007

Insumision
Buscaba un garito en las calles del casco viejo de Sáo Luis para conectarme a internet y el jazz que salía por una ventana me invitó a entrar. La primera impresión fue buena, un bar-restaurante con una atractiva oferta, un ambiente muy “cool” (en esto de los barbarismos el inglés no tiene rival), interesantes cuadros, una librería repleta de ejemplares de literatura anarquista, y de pronto me topé con el cartel ese, y pensé, “hostias, hay insumisos en Brasil, y joder, cómo se parece el portugués al catalán…”. Tras unos instantes de turbación me concentré en lo que estaba viendo, y me dí cuenta de que ese cartel me era conocido, y… que posiblemente yo estuve en esa manifestación! Cuántos años ya! Eso debió ser en el 89 o el 90, en Barcelona. Qué tiempos aquellos!
En fin, así que le pregunté al chaval que estaba allí que a qué fin estaba ese cartel ahí (esto no es fácil de hacer cuando no tienes ni idea de portugués, jaja). Y me explicó que el dueño del local era un hombre de Barcelona, que en ese momento no estaba pero que luego vendría. Así que al rato volví, y resultó ser uno de los de la “movida” antimilitarista de aquella época. Estuvimos charrando bastante rato, un poco de todo, junto con un francés fotógrafo “freelance” también bastante peculiar, y bueno, acabamos poniendo a caldo a la sociedad occidental…

Haciendo un poco de historia, en aquella época de explosión del antimilitarismo, en Barcelona había tres grupos bastante activos, a saber, el MOC (Movimiento de Objeción de Conciencia) que era el grupo más “suave” y que era al que yo pertenecía, el Mili-KK (que reunía a variados grupos de la izquierda radical) y el CAMPI (Colectivo antimilitarista pro insumisión) que eran los anarkos. Entre todos había un objetivo común, pero muchas veces había enfrentamientos entre nosotros porque en las “formas” no coincidíamos en muchas ocasiones. Hay una conocida película “La vida de Brian” de los Monty Python que tiene una escena gloriosa (entre otras muchas) en la que aparecen los enfrentamientos entre el Frente Judáico Popular y el Frente Popular de Judea, que son un vivo reflejo de lo que nos pasaba en aquella época…

Bueno, volviendo al dueño del local, Ricardo, el era de los del CAMPI, y aunque en aquella épcoa no llegamos a coincidir en persona, si que pudimos recordar conocidos comunes. Y en la actualidad, a sus 46, sigue activa su ideología anarquista y harto de muchas cosas se largó en el 2003 a Brasil, y este año montón este garito a modo de forma de vida, para sobrevivir y como espacio alternativo.

Y yo qué pinto en esto? Bueno, pues que como alquila habitaciones, pues he pillado una para sentar el culo aquí hasta final de mes. Luego ya veré. También me he apuntado en una escuela de percusión y el miércoles tengo mi primera clase. En fin, que la “integraçao” en el entorno de momento va bien.